El pie cavo es un pie que tiene una bóveda plantar que tiene más altura de lo normal. Suelen ser pies más cortos respecto a la talla de calzado, todo debido a la retracción que se generan en toda la musculatura. Debemos decir que, aunque pueden doler, si se tratan bien es posible hacer una vida completamente normal. Es necesario acudir a un especialista para saber qué tipo de pie cavo es y cuál puede ser el tratamiento más adecuado.

¿Qué son los pies cavos?

Un pie cavo se caracteriza por un exceso en la altura de la bóveda planta y se produce cuando tiene un arco más grande del habitual. Por lo general, se acompaña de una desviación de eje hacia el externo e interno o se mantiene neutro. Hablamos de pies que suelen ser por lo general más explosivos, por la cantidad de retracción y potencia muscular que suele caracterizarlos.

Causas

Por lo general los pies cavos tienen un componente neurológico y de afección muscular que les caracteriza. Todo ello significa que están asociados a problemas en cuanto al desarrollo del sistema neuro-músculo-esquelético, que pueden aparecer de forma aislada o asociados a otras enfermedades de carácter sistémico.

Tratamientos existentes

En los niños es importante establecer un buen diagnóstico y un tratamiento precoz, por lo que normalmente el pie cavo acostumbra a venir de fábrica y es imposible de corregir, lo que provocará problemas con la actividad.

Lo que si podemos actuar es sobre los efectos negativos del pie cavo y los factores de progresión que suelen agravar el pie cavo, como son los acortamientos musculares, rigidez muscular, espasticidad, disminución de la superficie de apoyo, inestabilidad del apoyo plantar…

Como principal objetivo está el freno del desarrollo y evolución del pie cavo, siendo un tipo de pie que no deja de cambiar durante toda la vida empeorando y agravando los síntomas.

El tratamiento de elección, tanto en niños como adultos es tener una buena plantilla personalizada. Modelos como las plantillas Biontech consiguen minimizar las consecuencias de un pie cavo. Estos tratamientos tienen que ir siempre asociados a ejercicios de estiramientos y de mejora del equilibrio.

La operación del pie cavo, eso sí, sería otro tratamiento donde debe partirse de un óptimo estudio a nivel biomecánico de la pisada y en donde deben valorarse todas las posibilidades existentes.

Esperamos que te haya quedado todo más claro respecto a los pies cavos.