El espolón calcáneo es una pequeña formación ósea que se forma sobre el talón, mejor dicho, sobre el hueso calcáneo (por eso recibe ese nombre) situado en el talón, que puede producir problemas de desgaste de tendones, debilitamiento de articulaciones o rotura de tejidos internos.

Esta patología está considerada como un tumor benigno que en sí no es doloroso pero que debido al rozamiento sucesivo provoca dolores en el talón o en la planta del pie debido a su forma de lanza.

Por qué tengo espolón calcáneo

Este tipo de patología suele destacar en tres tipos de personas. Las personas que suelen pasar una gran cantidad de tiempo de pie, las que padecen sobrepeso y las que tienen el pie arqueado son las que suelen tener más probabilidad de padecer el espolón calcáneo. Además, tener los pies planos también puede provocar una tensión especial en la fascia que a la larga provocará la aparición de esta enfermedad.

No es una patología desconocida, ya que según numerosos estudios, alrededor de un 15% de la población mundial la llega a sufrir alguna vez en su vida, hecho que demuestra, una vez más, la importancia de los pies en la vida cotidiana y en el día a día de las personas. De ahí que el uso de un buen calzado y, sobre todo, de unas buenas plantillas se hagan indispensable para evitar la aparición de este tipo de lesiones.

Cómo detectar el espolón calcáneo

Los dolores suelen hacerse más notorios por la mañana, al dar los primeros pasos del día. Generalmente se nota en la parte interna del talón una presión intensa que roza los tejidos musculares de esa parte del pie y dificulta andar con libertad y facilidad.

Este rozamiento provoca una cojera obligada debido a la incapacidad de apoyar, por el dolor, que puede aumentar por el uso de calzados de una dureza excesiva.

Dónde comprar plantillas para el espolón calcáneo

El diagnóstico ha de hacerlo, como siempre, un especialista. En este caso hay dos soluciones, una a corto plazo y otra a corto, medio y largo plazo que evitará que se repita este tipo de dolencia.

La solución más efectiva es el uso de plantillas, pero no cualquieras. Las plantillas Biontech, gracias a que están fabricadas con un nuevo material inteligente, se adaptan a tu pie y corrigen la pisada atenuando el dolor y consiguiendo hacerlo desaparecer poco a poco.

La solución a corto plazo pasa por visitar a un fisioterapeuta para tratar la zona dañada. A través de diferentes técnicas conseguirá aliviar el dolor y reducir la intensidad del mismo, pero en ningún caso podrá solventar por completo la lesión. Un cirujano, a través de una operación podrá eliminar el espolón, aunque en la mayoría de los casos no es necesario llegar a este punto.